Los poemas que hoy aportamos se proponen dar a los niños ocasión de ejercitar la imaginación (visualizar mentalmente y comprender la escena), de memorizar algo que les guste y…

de animarles a escribir con sencillez algo que les impresione, que les emocione, algo que ellos o ellas imaginen o les guste recordar. Ánimo y… ¡a crear!

Los cinco primeros, que presentamos bilingües, son de Mª Teresa Carretero. Los que siguen son de Carmen Conde, la primera mujer en llegar a la Real Academia Española. Las ilustraciones de estos son obra de Mª José Muñoz Revuelta.

-véase cuento sobre Carmen Conde: puede descargarse en este enlace

 

LLANTO

En silencio lloraba la niña

sola en la playa:

su castillito de arena

el agua se lo llevaba.

 

A MI HERMANA

Un vestido quiero hacerte

con flores y con guirnaldas,

un vestidito de besos

y de campanas:

Un vestidito que diga

cuánto quiero yo a mi hermana.

Y tendrá flores de espliego

y mirlos y hasta una casa

que será nuestro refugio

hasta que llegue el mañana.

 

LA MARIPOSA

La mariposa, madre

hoy no ha venido:

Con mi canto la llamo

entre suspiros

 

LA COMBA

Una comba de plata

he construido.

Ven y salta conmigo,

serás mi amigo.

 

LÁGRIMAS

Resbalaba una lágrima

por sus mejillas:

era dulce y salada,

sabía a vainilla.

 

Esa niña tenía

un bello don:

Cada lágrima suya

tenía un color.

 

¡Qué cosa tan extraña!

-se repetían,

y la niña lloraba

mientras reía.

A GIRL CRYING

Silent the little girl cried

on the deserted shore,

her little sand castle

being washed away.

 

TO MY SISTERS

A dress for you I’ll make.

a dress of garlands and flowers,

a little dress

with kisses and bells.

A little dress that will say

how fond I am of my sister:

It will have lavender blossom,

and blackbirds. A house, even,

which will afford us shelter

till future on us do dawn.

 

THE BUTTERFLY

Mummy, the butterfly

has  not come today.

With songs I summon her,

while I sigh.

 

THE JUMPING ROPE

A jumping rope

of silver I’ve made.

Come, jump with me

and my friend you’ll be.

 

TEARS

A gliding tear

came down her cheek

with a sweet-and-salty,

vanilla taste.

 

That girl did have

a coloury gift:

each tear was

a different coloured glint.

 

It’s such a quaint thing!

-they’d say to themselves,

while she kept weeping

and laughing all the same.

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