Chico, chaco, caco, choque ¿? –UTILIDAD DE LOS TRABALENGUAS:

Más allá de practicar fonemas que podrían ser algo difíciles como /ch/ rr/ z / ll/etc, aportan un ejercicio de concentración, memoria y autocorrección por reiteración… y aportan en ello también una dosis de entretenimiento. Hasta se pueden hacer concursos y desafíos (ver quién lo dice sin titubeos ni pausas ni errores, quien los dice en menos tiempo -leídos o memorizados…). Siempre fueron elementos de interés.

En Machu Pichu, un chico del Chaco con chaqueta de chinchetas daba panchitos a unas fochas pachuchas.

Chata, tacha que el chato matachí­n se atusaba el mostacho al chutar: no chutó el del mostacho.

Muchacho, chequea tu hucha de las chuches: el chico de Chucho ha echado gachas en tu hucha.

En Atocha, un tocho achatado del techo de una choza escachó una cuchara haciendo cachitos una cucaracha chica.

A Cholo Pacheco Cachazudo no le achacan la cachaza, se le achaca que se agacha cuando lucha y le tachan de marchante trapichero.

¡Qué desdicha: en mi ducha un mapache de Bariloche luchaba con mis maltrechas chilabas y camisas!

Pinche: achica con achicoria la salchicha chica y echa masa estrecha en la artesa de la derecha.

Un choto chato se chotea de la chica de Chamaco, que machaca una chapata con un hacha de la chata Natacha.

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